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Horóscopo Acuario

Acuario
El signo Acuario está gobernado por Saturno y Urano y pertenece al elemento aire. Los signos de aire viven en el mundo abstracto de las ideas y de los pensamientos, los cuales son para ellos tan reales como cualquier objeto físico.

Sienten la necesidad de desprenderse de la experiencia directa y contemplar, evaluar y comprender su entorno por medio de sus facultades racionales con el fin de poder comunicar sus conclusiones a otros.

Con el Sol en el signo de Acuario te entiendes a ti mismo como una fuerza renovadora; rompes con los tabúes opresivos y las estructuras sociales anticuadas para preparar el camino hacia una vida mejor y más libre en una sociedad más humana.

Como nativo de Acuario, das mucha importancia a la amistad y la solidaridad, características relacionadas con Urano, el planeta regente del signo, junto con Saturno. Tus amigos saben que pueden depender de ti, porque Urano fomenta la filantropía y los ideales humanitarios.

Acuario

El típico Acuario es original y se siente orgulloso de ser diferente a los demás. Tienes miles de ideas fantásticas y un don para resolver problemas de un modo fuera de lo convencional. Sin embargo, debes tener cuidado en no evitar la participación activa y dejar a otros el trabajo para realizar tus planes.

Aunque, por lo general, eres consciente de tu responsabilidad y eres una persona bondadosa. Si la gente no te toma en serio, debes acordarte de que no hay muchas personas que puedan pintar el futuro con colores tan brillantes como tú, y no todo el mundo está preparado para seguir tus pasos y emplear métodos nuevos para lograr sus objetivos. Como Acuario, tienes unos ideales elevados y, sobre todo, amas la verdad.

Nunca podrás quejarte de no tener buena compañía, porque buscas el contacto humano, y te sientes más cómodo como miembro de un grupo o equipo. Te gusta compartir tus ideas con otros y reflexionar sobre el tema en cuestión, siempre buscando la manera más eficiente y práctica para resolver cualquier problema. Estás abierto a todo lo novedoso, y, a menudo, vives con el convencimiento de poder dar un mensaje de orden espiritual al mundo.